Sin mucho esfuerzo, el computador que reposa en el estudio de su casa sería capaz de volver a llevar a la mítica misión Apollo 11 al satélite natural de la Tierra.
Es más, hasta podría hacerlo mientras reproduce una película, escanea el disco duro en busca de virus o descarga software de Internet.
Han pasado 40 años desde la llegada del hombre a la Luna, casi medio siglo en el cual la tecnología ha avanzado a un ritmo frenético y el poder de las máquinas se ha extendido a límites insospechados.

Atrás quedaron las antiguas épocas donde había problemas para almacenar datos y la velocidad de procesamiento era lenta. Ya hubieran querido tener los ingenieros del Laboratorio de Instrumentación del Instituto de Tecnología de Massachussets un computador como el suyo.
Ellos, en la década de los años 60 del siglo pasado, tuvieron que construir el Computador Guía del Apollo (AGC, por su sigla en inglés), es decir, el computador de vuelo ubicado a bordo del Módulo de Excursión Lunar, el mismo que permitió al astronauta Neil Armstrong y sus dos compañeros de aventura ser los primeros humanos en pisar el satélite que alumbra las noches terrícolas.
Este computador, una maravilla en sus tiempos, tenía 1 KB de memoria, procesaba tareas a una velocidad de 1 MHz y su principal programa se llamaba Colussus 249, un software encargado de realizar los cálculos para los detalles del vuelo.
Hoy en día, para alivio de la humanidad y provecho de los ingenieros de la Nasa, un computador estándar tiene 2 GB de memoria, un disco duro de 320 GB y un procesador con una velocidad MAYOR de 2 GHz. Es decir, comparado con el AGC del Apollo, tiene una memoria 2 millones de veces superior y un procesador 2.000 veces más rápido.
La misma Nasa lo reconoce en un documento público: “AGC funcionó bastante bien para el Apollo. En ese entonces, los astronautas permanecían en la superficie lunar durante solo unos pocos días. Pero cuando la NASA comience a enviar personas a la Luna, aproximadamente en el año 2020, el plan será mucho más ambicioso”.
Galeria



Comentarios